¿Qué tienen que hacer las universidades para seguir siendo relevantes?
Deben ser “menos arrogantes, más adaptables y autocriticas”, centrarse en los alumnos y recuperar la misión fundamental que es la búsqueda del conocimiento integral coincidieron experto en un panel sobre aprendizaje, inclusión e innovación celebrado en IFE Conference 2026 en el Tecnológico de Monterrey.
Las universidades en América Latina han ido perdiendo relevancia y pertinencia en los últimos años, no sólo porque los estudios profesionales ya no garantizan empleabilidad y movilidad social, sino porque además no están diseñadas para atender la realidad de los estudiantes de las nuevas generaciones, ni para facilitar educación a lo largo de la vida de sus antiguos alumnos.
Han abandonado su vocación de integrar saberes por estar volcadas, paradójicamente, a satisfacer las necesidades de un mercado laboral cada más incierto y demandante de habilidades que se vuelven obsoletas en muy poco tiempo.
Refirieron que, en la pasada reunión del Foro Económico Mundial, en Davos, Suiza, se estableció que actualmente las habilidades técnicas que los jóvenes adquieren en las universidades tienen una fecha de caducidad no mayor a cinco años.
Por su parte, Carlos Iván Moreno, la voz del gobierno federal en el panel, puso sobre la mesa una gran paradoja; por un lado, hay una meta ineludible de ampliar a un millón la cifra de estudiantes que ingresan al nivel superior, pero la estadística arroja un dato poco alentador: en la última década 3 millones de jóvenes ingresaron a la universidad y la abandonaron en algún punto de su carrera y nada garantiza que en los siguiente diez años la deserción no se mantenga o que se incremente.