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Encuesta Intercensal 2025: las señales educativas que conviene observar

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El INEGI publicó los resultados de la Encuesta Intercensal 2025, el ejercicio estadístico más importante para actualizar el panorama de México entre los censos de 2020 y 2030.

Aunque contiene información sobre numerosos temas sociales y demográficos, sus resultados educativos ofrecen tres mensajes claros: aumentó la asistencia escolar, mejoró el nivel promedio de escolaridad y disminuyó el analfabetismo. Sin embargo, la permanencia de los jóvenes en el sistema educativo y las diferencias entre estados continúan siendo desafíos importantes.

¿Qué es la Encuesta Intercensal?

No se trata de un nuevo censo. Es una encuesta aplicada a una muestra de aproximadamente 7.3 millones de viviendas, suficientemente grande para generar estimaciones nacionales, estatales y municipales.

El levantamiento se realizó entre octubre y noviembre de 2025. Su propósito fue actualizar la información sobre la población, las viviendas y las principales condiciones sociales del país.

Para el sector educativo, permite conocer aspectos como la asistencia escolar, el nivel de escolaridad, el analfabetismo y los desplazamientos que realiza la población para llegar a sus centros de estudio.

La asistencia escolar aumentó

Entre 2020 y 2025, la asistencia escolar mejoró en los tres grupos de edad analizados por el INEGI:

  • Entre los niños de 3 a 5 años pasó de 61.9% a 70.4%.
  • En la población de 6 a 14 años aumentó de 92.7% a 96%.
  • Entre los jóvenes de 15 a 24 años pasó de 44.4% a 47.3%.

El mayor avance se presentó en las edades asociadas con la educación preescolar. También se observa una cobertura muy elevada entre los 6 y 14 años, aunque el 4% que permanece fuera de la escuela sigue representando un desafío importante.

La principal señal de alerta aparece después de la educación básica. Menos de la mitad de la población de 15 a 24 años asistía a la escuela en 2025.

Este indicador no debe interpretarse directamente como una tasa de abandono, porque el grupo incluye tanto a estudiantes de bachillerato como a jóvenes que pudieron haber concluido sus estudios. Sin embargo, sí confirma que la continuidad educativa en estas edades sigue siendo uno de los principales retos del país.

Más escolaridad y menos analfabetismo

El grado promedio de escolaridad de la población de 15 años y más aumentó de 9.7 a 10.3 años entre 2020 y 2025.

En términos generales, esto significa que la población mexicana cuenta, en promedio, con la secundaria concluida y aproximadamente un año de educación media superior.

Al mismo tiempo, la tasa de analfabetismo disminuyó de 4.8% a 3.7%. La reducción se presentó tanto entre mujeres como entre hombres, aunque las mujeres de mayor edad todavía concentran una parte importante del rezago.

Estos resultados representan avances, pero no permiten afirmar por sí mismos que haya mejorado la calidad educativa. La encuesta mide asistencia y escolaridad alcanzada, pero no aprendizaje, competencias, reprobación o eficiencia terminal.

Las brechas territoriales siguen siendo considerables

El promedio nacional esconde diferencias importantes entre entidades.

En Ciudad de México, la población de 15 años y más alcanzó un promedio de 12 años de escolaridad. En Nuevo León fue de 11.3 años y en Aguascalientes de 11.

En contraste, Guerrero registró 9 años; Oaxaca, 8.7, y Chiapas, 8.2 años. Entre Ciudad de México y Chiapas existe una diferencia cercana a cuatro años de escolaridad.

Las desigualdades también aparecen en la asistencia de los jóvenes. Mientras que en Ciudad de México 58.4% de la población de 15 a 24 años asistía a la escuela, en Chiapas la proporción era de solo 33%.

Esto muestra que las políticas y estrategias educativas no pueden diseñarse únicamente a partir del promedio nacional. La situación demográfica, económica y educativa de cada territorio requiere respuestas distintas.

La ubicación de la oferta también importa

La encuesta incorpora información sobre los desplazamientos de la población hacia sus escuelas.

A nivel nacional, 81.8% de los estudiantes llegaba a su plantel en 30 minutos o menos. Casi la mitad se trasladaba caminando y aproximadamente uno de cada diez estudiaba fuera del municipio donde vivía.

Estos datos permiten identificar municipios que atraen estudiantes y territorios donde la población debe desplazarse porque la oferta local resulta insuficiente. Para la planeación de nuevos bachilleratos, universidades, modalidades híbridas o servicios de transporte, esta información puede ser especialmente valiosa.

¿Qué significa para los tomadores de decisiones?

La Encuesta Intercensal 2025 aporta una fotografía actualizada de la demanda educativa potencial. Sus resultados permiten identificar dónde se encuentran las cohortes jóvenes, qué proporción continúa estudiando, qué territorios presentan mayor rezago y dónde existen necesidades de movilidad o conectividad.

Las conclusiones más relevantes son:

  • México avanzó en asistencia escolar, escolaridad y alfabetización.
  • La cobertura entre los 6 y 14 años es elevada, pero todavía no es universal.
  • La continuidad después de la educación básica sigue siendo el principal cuello de botella.
  • Las diferencias entre estados y municipios son demasiado amplias para aplicar soluciones homogéneas.
  • La disponibilidad y localización de la oferta educativa son parte fundamental del problema.

La Encuesta Intercensal no sustituye las estadísticas de matrícula de la SEP ni permite medir la calidad de los aprendizajes. Su mayor utilidad consiste en combinar información demográfica, educativa y territorial para tomar decisiones mejor focalizadas.

Fuentes: Encuesta Intercensal 2025, INEGI y reporte nacional de resultados.

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