Abrir o no abrir las escuelas. La elección del mal menor.

A un año del inicio de la pandemia del Covid19 la situación es aun delicada en México y en el mundo. Si bien es cierto que las campañas de vacunación están en marcha, el avance es lento y las previsiones más optimistas ubican al verano como la fecha en que las actividades sociales y económicas comenzarían a recuperar la dinámica que tenían antes de la pandemia.

Así, el cierre de las escuelas es una de las medidas más controvertidas y de mayor impacto en la vida pública, es por eso que en este espacio quisiera compartir algunos puntos de análisis a la luz de información e indicadores que se ha generado en este año y desde una perspectiva internacional.

Cierre de escuelas medida de mitigación de contagios

La rapidez de contagio del covid19 aunado a su agresividad puso al borde del colapso, y en algunos casos colapsó, los sistemas de salud a nivel internacional, por eso es que la gran parte de los países optaron por el cierre obligatorio de lugares concurridos y las escuelas formaron parte de esta disposición.  

Es claro que el cierre de las escuelas fue una medida positiva en el sentido en que ayudó a reducir la velocidad de contagios y se evitó una situación mucho más grave de lo que se está viviendo hoy.

Sin embargo, la experiencia de este año pone en la mesa un número significativo de consecuencias negativas generadas o reforzadas por el cierre de las escuelas y me parece que este es un momento crucial para hacer una valoración informada de las ventajas y desventajas de mantener el cierre de las escuelas en un periodo de tiempo prolongado.

Costos de cierres de escuelas

De acuerdo a la UNESCO en su reporte “Adverse consequences of school closures” existen considerables costos sociales y económicos de las personas en el cierre de las escuelas. La lista es larga pero para efectos de este artículo mencionaré solo algunas.

  • Interrupción o abandono escolar. La predicción que Mtro: Moises Córdova Carmona, subdirector de la coordinación de planeación y estadística en educación superior hizo en nuestra entrevista desafortunadamente se ha cumplido y muchos alumnos de todos los niveles dejaron de inscribirse o abandonaron sus estudios por causa de la pandemia.
  • Desconcierto y estrés en los docentes. El cierre abrupto de escuelas a menudo deriva en un estado de confusión en las escuelas en dónde los docentes no cuentan con la directriz, herramientas o capacitación para manejar las clases a distancia.
  • Fata de preparación de los padres. Agobio, cansancio y fatiga derivados de la pandemia sumados a la responsabilidad de la co-educación de los hijos sin contar la falta preparación pedagógica o herramientas para el aprendizaje
  • Costo económico. Reducción la jornada laboral y falta de productividad en el trabajo
  • Aislamiento social. Factor que afecta la salud mental, emocional, desarrollo y aprendizaje de lo niños y adultos.
  • Violencia y explotación. Crecimientos en matrimonios tempranos, abuso en niños, explotación sexual, embarazos adolecentes y trabajo infantil se vuelve más común.

 Además, en otro estudio ONU mujeres nos habla de las siguientes consecuencias:

“• Mayores niveles de estrés, inseguridad económica y alimentaria, disminución de ingresos y desempleo, lo cual puede aumentar significativamente los niveles de violencia contra las mujeres y las niñas en el ámbito doméstico e incrementar las barreras que viven para salir de círculos de violencia, dejar a sus agresores o activar redes de apoyo.

• Aumento de las agresiones para intimidar o degradar a las mujeres y niñas a través de internet, al aumentar la utilización de medios virtuales como una alternativa ante la restricción de movimiento.

• Aumento de la violencia contra niñas, niños y adolescentes quienes pueden ver vulnerados sus derechos a vivir en condiciones de bienestar, a un sano desarrollo integral, a una vida libre de violencia y a la integridad personal, entre otros.

• Mayor exposición a la explotación sexual de las mujeres y jóvenes en contextos de informalidad laboral o precarización de condiciones de trabajo.

• Mayores obstáculos para acceder a servicios esenciales por parte de mujeres y jóvenes que están en situaciones de mayor vulnerabilidad o que enfrentan múltiples formas de discriminación, por ejemplo, mujeres con discapacidad, trans, migrantes, refugiadas, desplazadas, indígenas y mujeres que viven en zonas rurales o asentamientos informales.

 • Paralización del acceso a la justicia para las sobrevivientes de violencia a medida que las instituciones estatales reducen las operaciones.

 • Falta de acceso a los servicios básicos de salud sexual y reproductiva debido al cambio en las prioridades de atención en el sector salud.

 • Limitación de la capacidad de las organizaciones de la sociedad civil para apoyar a las sobrevivientes y para proporcionar servicios de emergencia a víctimas, debido al confinamiento.

• Falta de recursos para los refugios con el objetivo de hacer frente a las necesidades que actualmente”

ONU Mujeres

Además en términos económicos, como he referido en el artículo pasado. La caída del PIB para el 2020 se estima en .8.5% que es aun mayor que la caída de 2009. Y podemos pensar que de mantenerse hasta septiembre el cierre de las escuelas la recuperación de la economía será más lenta debido a la falta de tiempo y la fatiga de aquellos que deben también cuidar y co-educar a sus hijas e hijos. Y de acuerdo al diario alemán “Der Spiegel” la regla de dedo de los economistas en este país es que cuatro meses de escuelas cerradas equivalen a una pérdida de 2.5 puntos del PIB.

El caso sueco

Existen muchos casos de análisis a nivel internacional de países que ha transitado por caminos distintos al de México, sin embargo, en este artículo mencionaré solo el caso de Suecia por ser paradigmático.

En este país la falta de una legislación que facultara al gobierno federal para cerrar las escuelas de educación básica obligó de facto a las escuelas a mantenerse abiertas. Esto generó por supuesto una crítica que vino principalmente de los docentes por dejarles, en su opinión, más expuestos a contagios.

Otro punto a considerar, es que en Suecia las leyes de derechos de los niños garantizan el derecho de asistir a la escuela ya que eso es crucial para su bienestar. Esto, aunado a la estrategia del gobierno de hacer frente a la pandemia con vistas al largo plazo, llevó al gobierno sueco a buscar un balance entre una tasa de contagios mayor pero que permitiera mantener ciertas actividades económicas y reducir el peso para la población de los cierres y el aislamiento social.

En este sentido, el caso sueco deja algunas referencias interesantes. Por un lado se encontró que las escuelas, a diferencias de otras actividades (como conciertos o restaurantes) no son un foco de propagación debido principalmente a que en los niños los efectos de la enfermedad son mucho menos graves que en los adultos.  

Y más allá aun, el conocido escritor sueco Jonas Gardell se pregunta si al cerrar las escuelas estamos siendo una generación de adultos que sacrifica el bienestar de los niños por buscar el beneficio propio.

Algunas propuestas

Me parece la complejidad de este tema exige análisis más profundos, sin embargo lo que es claro para mi es que la solución no se encuentra en ninguno de los dos extremos. Es más bien algún lugar entre el cierre absoluto de escuelas y la apertura normal que se encuentra una mejor alternativa. En este espíritu algunas medidas que considero pueden ser revisadas son:

  • Apertura parcial de las escuelas. Abrir un par de días a la semana puede hacer la diferencia. Tener un par de horas en el día para sí sería de gran beneficio para padres y madres y para los niños un alivio que beneficiaría a su salud y su aprendizaje.
  • Acceso a escuelas cercanas. El problema para muchas familias es que llegar a la escuela implica el uso de transporte público. En ese sentido sería deseable tener acceso a escuelas cercanas, aun aunque no se esté inscritos en ellas.
  • Educación fuera del aula. Parques y lugares abiertos que permitan algún tipo de convivencia e interacción social a los niños
  • Disposiciones de seguridad e higiene en las escuelas. Invertir en soluciones tecnológicas tales como sensores térmicos o algunos tan sencillos como tener diferentes horarios para evitar las aglomeraciones e incentivar la higiene.
  • Organización entre los mismos padres de familia con apoyo de la escuela para facilitar espacios seguros de reunión.

Estas son solo algunas sugerencias y de seguro debe haber muchas más, sin embargo lo más importante me parece es buscar estar conscientes de los aspectos negativos y positivos del cierre de las escuelas para no vernos sorprendidos en el futuro como la generación de adultos que, citando a  Jonas Gardell logró acumular papel de baño como nunca pero sacrificó a sus niños en el hacinamiento.